Carta de una trabajadora de Ryanair: las razones que nos llevan a la huelga

Soy Tripulante de Cabina en la aerolínea Ryanair y como la mayoría de mis compañeros, llevamos más de una década a bordo de esos aviones. Cuando empezamos, con poco más de veinte años, éramos unos críos y solo queríamos experiencia. Todo nos parecía bien, no contábamos con quedarnos, Ryanair era el trampolín perfecto a una gran aerolínea. Llegó la crisis, los años pasaron y ahora, aun en Ryanair, nos encontramos rozando la cuarentena, con hijos, familia e hipotecas pero sin algo fundamental, derechos laborales.

En la actualidad, con el mundo de la aviación en pleno auge, muchos de nuestros compañeros y compañeras optaron por marcharse de la empresa. Otros, como nosotros, hemos decidido quedarnos y ¿a qué nos enfrentamos? ¿Cómo es nuestro día a día? Una jornada laboral cualquiera empieza a las cuatro de la mañana. En el aeropuerto la tripulación se reúne. Comienzas el primero de los dos o cuatro vuelos del día  y junto con él, nuestro quebradero de cabeza.

Ryanair siempre fue conocida por sus anuncios a bordo, el esfuerzo incansable de sus auxiliares de vuelo por venderte un “rasca y gana” mientras tú intentas conciliar el sueño en un vuelo a las siete de la mañana. Muchas veces me pregunto si alguno de nuestros pasajeros entiende el porqué de nuestra pretensión por vender un simple café. Os lo explico, ese afán tiene su origen en los famosos “objetivos de vuelo”. En cada vuelo tienes un mínimo de ventas establecido. Tanto si lo consigues como si no, al aterrizar después de trabajar ocho, diez o doce horas (sin contar los retrasos), siempre hay alguien pidiéndote alguna explicación de porqué no los has alcanzado y, si los has alcanzado, porqué no los has mejorado. Ha habido compañeros despedidos por no alcanzar dichos objetivos. Surge el miedo. ¿Solución? Intentar vender a cualquier precio. Hemos sido insultados a bordo por molestar con nuestros anuncios e insultados al llegar a la oficina por no alcanzar el nivel de ventas estipulado en un determinado vuelo. Día tras día, mes tras mes y año tras año.

Con la crisis los contratos laborales cambiaron, a peor. Somos cuatro tripulantes de cabina en cada vuelo. Cada uno con un contrato diferente. Cobramos diferente y tenemos unas condiciones laborales diferentes aunque hacemos lo mismo y con el mismo uniforme. Algunos son fijos, otros llevan más de 10 años con contratos temporales renovados cada tres años y sin un salario base. ¿Esto que quiere decir? Si no vuelas, no cobras. ¿Un mes vuelas poco porque no hay vuelos programados? Pues cobras poco. ¿Estás enfermo y no puedes acudir a tu puesto de trabajo? No cobras. ¿Quieres mejorar tu contrato? Pues a vender. Ryanair siempre usó el dicho “divide y vencerás”. Y funcionó. He visto a compañeros pelearse por apuntarse la venta de una botella de agua.

Algunos de nosotros aún viviendo en España pagamos la seguridad social en Irlanda. Cuando vamos al médico, constamos como desplazados. Si te pones enfermo tienes que enfrentarte a una serie de explicaciones. Papeles, funcionarios que no entienden nuestra situación y te desvían a otros departamentos y tú solo quieres curarte, pagues donde pagues tus impuestos. Estamos en la Unión Europea por el amor de Dios. También hemos tenido compañeros despedidos por haber estado de baja en varias ocasiones en un periodo de tiempo. Vuelve el miedo. ¿Solución a todo esto? Ir a trabajar enfermo. He visto gente trabajando en condiciones lamentables. Día tras día, mes tras mes y año tras año.

Madres y padres peleando por una media jornada o por el simple hecho de trabajar en el turno de mañanas. Respuesta de la empresa: denegado porque tus ventas a bordo son bajas. Madres y padres agotadas y agotados sacando a sus hijos adelante sin saber que lo que piden es un derecho legítimo. No tienen que pelear, solo les tiene que ser concedido.

Ryanair lleva operando en Europa más de 20 años ante la mirada impasible de gobiernos e instituciones. No solo eso, sino que ha sido subvencionada por Ayuntamientos en numerosas ocasiones y con grandes cantidades de dinero público, sabiendo que esta empresa nunca ha cumplido las leyes fundamentales del trabajo, estatutos de los trabajadores, ley orgánica de libertad sindical… entre otras. Jamás ha respetado nada y muchas empresas han seguido el ejemplo lucrativo de Ryanair, no somos los únicos en estas condiciones.

Hace más de un año, cuándo uno de nuestros compañeros fue amenazado con un traslado de base por su bajo nivel de ventas a bordo, los famosos “dinosaurios” de la compañía nos juntamos y dijimos, hasta aquí hemos llegado. Nos acercamos a un sindicato pidiendo ayuda, Sitcpla (Sindicato Independiente de TCP de líneas aéreas) y nos abrieron las puertas sin dudarlo desde el principio. Pasamos de 20 afiliados al principio a más del cincuenta por ciento de la plantilla de trabajadores en España en pocos meses. Ahí nos dimos cuenta de que había llegado el momento de ponerse en pie.

La UNIÓN hace la FUERZA, año y medio después aquí seguimos, más unidos que nunca luchando por nuestros derechos.

María Nespereria y Bárbara Otero, tripulantes de cabina de pasajeros y sobrecargos en Ryanair

3 comentarios sobre “Carta de una trabajadora de Ryanair: las razones que nos llevan a la huelga

  • el 13/10/2018 a las 23:48
    Permalink

    pues con cambiar de empresa el problema se solucionaría en parte
    esto es como trabajar en una ett y quejarse de las condiciones laborales, es que ese sector es así

    Respuesta
  • el 14/10/2018 a las 09:53
    Permalink

    Y si tu padre tuviera ruedas serias un coche!

    Senor como has dicho hace 20 anyos entraste por la experiencia vete! es que lo que dices pasa a todo el mundo…

    Toda oficina tiene ETT tiene subcontratados, tiene consultores y freelance que no es que te han bajado las condiciones es que entre 20.000 tios tu fuiste el unico en la entrevista que dijiste que se jodan los que piden derechos que yo me quedo con el trabajo asi como me lo ofrecen…

    es como si compras una casa ilegal y ahora pides que te la reparen… no oiga su cara le hizo comprar algo que otros descartaron por ilegal ahora arrieritos… firmaste un contrato irlandes todos los rechazaron y no trabajaron con ryanair por eso… pero claro el dinero es mas importante que lo demas y ahora quieres a ti usurero a ti que diste la espalda a 20.000 candidatos que dijeron no si es contrato irlandes que ahora te defendamos de tu usura

    Respuesta
  • el 14/10/2018 a las 13:06
    Permalink

    Bueno, la solución es simple:

    Os organizáis en grupos pacíficos, le prendéis fuego a 40 o 50 aviones en plan “revolución francesa” o “desembarco de Normandía” y luego que te llamen mala mientras te ríes de todos y de todo.

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Pin It on Pinterest